La Sexualidad y las Personas con demencia

junio 5th, 2017

El imaginario social tiene una gran influencia sobre lo que conocemos, vemos y cómo nos comportamos en el mundo. La vejez, se fue tiñendo de diferentes representaciones a lo largo de los siglos. Cada sociedad ha construido su propio concepto de envejecimiento y ha pautado cómo debe envejecer cada individuo.

Butler en el año 1969, define el ageism (viejismo, traducido por Leopoldo Salvarezza en 1993) como un conjunto de actitudes negativas, socialmente estereotipadas y prejuiciosas hacia los ancianos. Considera que esto subyace al miedo y rechazo que poseen las personas a envejecer. A partir de sus creencias y disciplinas del conocimiento humano, la sociedad tiene como expectativa que el envejecer devenga en incompetencia, lentitud intelectual donde se pierden habilidades, roles, vínculos, aparece la pobreza, el malhumor, el dolor físico y el psíquico.

Como se expone previamente, los prejuicios en la vejez atraviesan diferentes dimensiones, y una de las afectadas es la de la sexualidad.

La sexualidad desde su sentido más amplio, es considerada como el conjunto de condiciones y estructuras (anatómicas) fisiológicas, conductuales y socioculturales que permiten el ejercicio de la función sexual. Abarcando los sentimientos, la conducta, la manera de expresarse y de relacionarse con los demás” (Gonzalez de Miyar, 2001 en Bugatto, 2009, p. 6)

El ser humano disfruta de su sexualidad desde que nace hasta que muere. Se la considera uno de los principales parámetros de calidad de vida y luego de la alimentación y la seguridad, la tercera necesidad que posee cada sujeto.

Nos encontramos frente a pocos estudios (Rozitchner, 2012; Llanes, 2013; De Los Santos y Carmona, 2015; Iacub y Rodriguez, 2015)  dedicados a esta materia.  Los profesionales de la salud han investigado escasamente la sexualidad y se cree que esto tiene que ver con un contexto cultural que desexualiza a los adultos mayores. La mayoría de las personas no concibe pensar en un viejo que posee necesidad de mantener contacto con otro, de expresar sus fantasías o de poseer intimidad. Consideran incluso que cualquier acto de índole sexual en un viejo es perverso[1].

Sin embargo, la función erótica (Zwang G., 1997 en Colombino 1999) que abarca el placer sexual, el lenguaje sexual de la comunicación y el vínculo afectivo, es la que aún está conservada en los adultos mayores. Lo orgánico, pasa a ser solo una pequeña parte de la sexualidad/erótica del sujeto, y se abre un abanico de posibilidades para que la persona goce de esta dimensión.

 

¿Qué sucede con una persona que padece una demencia?

El sujeto con demencia puede presentar cambios en la vida sexual debido a su patología, que comprenden un aumento del interés en lo sexual o ninguno, como también dificultades en el desempeño del mismo o llegar a expresar sus deseos de forma socialmente inadecuada. Sin embargo, Colombino (1999) continuando en la línea de pensamiento del Dr. Zwang, menciona que incluso aquellas personas que transitan una demencia conservan la esfera del sentir placer y de lo más primitivo del lenguaje sexual.  Aunque en algunos casos la enfermedad no le permita a la persona concretar el coito, aún puede explorar otras formas en su erótica, como por ejemplo, caricias, besos, abrazos, manifestación de sentimientos, actividades nuevas para relacionarse con el otro, etc.

Sin embargo, la sociedad continúa reconociendo un modelo único de erotismo en la vejez, el cual se encuentra colmado de estereotipos negativos, que impresionan por su rechazo a esta temática, limitando su expresión a la mera genitalidad y reproducción. El erotismo en estos tiempos se define entonces a partir de ciertos parámetros como la fertilidad, genitalidad, juventud e imagen corporal.

Es por esto que  la respuesta del entorno del anciano, a este tipo de cuestiones, es negligir la situación, y no evaluar las necesidades concretas del sujeto. Logrando reprimir e invisibilizar esta función tan esencial, e impactando negativamente en la calidad de vida de estas personas.

 

 

Lic. Perez Ruffa, Ma. Cecilia Perez Ruffa

Terapista Ocupacional – Especialidad en Gerontología

 REFERENCIAS

  • Bugatto, J. (2009). Sexualidad y Tercera Edad. Creencias de estudiantes universitarios. Licenciatura en Psicología. Universidad de Palermo.
  • Colombino, A. (1999) Conducta sexual en la patología demencial. En L. Salvarezza, (Ed) La Vejez una mirada gerontológica actual. Buenos Aires, Argentina: Editorial Paidós.
  • De Los Santos, P. V., y Carmona, S. E. (2015). Genealogía socio-histórica del erotismo en adultos mayores. Revista Latinoamericana de Estudios sobre Cuerpos, Emociones y Sociedad, 7(19), 8-19.
  • Iacub R. (2011) Erótica y vejez: perspectivas de occidente. 1°ed. Buenos Aires. Editorial Paidós.
  • Iacub, R.  y Rodriguez R. (2015) El erotismo de las personas con demencias en las residencias para adultos mayores. VERTEX Revista Argentina de Psiquiatría, 26, 120-124.



[1] Las sociedades crean parámetros de inclusión y exclusión dentro del erotismo en un tiempo particular, una de las posturas que ha aparecido se ha denominado erotofóbia. (De los Santos et al,  2015) 

¿Musicoterapia?

febrero 10th, 2017

 Diariamente en nuestra labor cotidiana nos encontramos con personas que no conocen acerca de nuestra profesión o poseen una definición errónea de la Musicoterapia .

Es por ello que nos parece importante definirla basándonos en la definición de la Federación Mundial de Musicoterapia  del año 1966 y 2011.

  •  Es el uso profesional de la música (sonido, ritmo, melodía y armonía)
  •  Es ejercida por un Musicoterapéuta(mt) graduado en una universidad
  • Es una terapia basada en Objetivos Terapéuticos implementados en un Proceso Terapéutico (mt-paciente) Interpersonal: Busca asistir  las necesidades físicas, cognitivas y sociales.
  •  Posee una Mirada Holística
  • Busca descubrir potenciales y/o restituir funciones del individuo para que el / ella alcance una mejor organización intra/interpersonal y, consecuentemente, una mejor calidad de vida.

Por lo tanto Musicoterapia NO es

  x  Actividad pasiva

 x Recreación

 x Presentaciones artísticas en el campo de salud (hospitales, geriátricos)

 x Tratamiento solo para músicos o conocimientos musicales

 x Música de fondo

 x Recetario de piezas musicales

 x Escucha con auriculares de canciones favoritas

 x Música para relajarse; si bien hay técnicas musicoterapéuticas que la abordan.

20160314_124344

MÚSICA  A LO LARGO DEL DETERIORO COGNITIVO

La receptividad hacia la música puede perdurar hasta etapas avanzadas de la enfermedad debido a que la misma estimula en forma compleja y generalizada nuestro cerebro alcanzado áreas que aún no se encuentran afectadas y estimulando aquellas que se encuentran en déficit. .

La musicoterapia  ayuda  a personas con demencia en todas las  etapas del desarrollo de la misma estimulando funciones cognitivas, emocionales y sociales,  generando momentos reminiscentes de su propia historia mediante el uso de la música.

Lic. Gassull Liliana

Musicoterapeuta

Profesional del equipo del Ctro de día

 

Danza Movimiento Terapia en el tiempo de la vida: Estimular desde el movimiento compartido.

agosto 18th, 2016

La Danza Movimiento Terapia (DMT) es una especialidad que utiliza el movimiento y la danza como un proceso para promover la integración emocional, cognitiva, física y social del individuo. Es una técnica psicoterapéutica que profundiza la conexión existente entre movimiento, emoción y pensamiento, y que estimula la plasticidad neuronal[1] a través de la danza espontánea del ser humano al articular las expresiones del cuerpo con los procesos cognitivos.

En el abordaje de los adultos mayores con deterioro cognitivo, se presenta la dificultad del paciente para recordar distintos sucesos, su desorientación espacio temporal y el hecho, a veces frecuente, de no hallar las palabras para poder expresarse.

La DMT acciona a partir del contacto físico estableciendo un vínculo con el paciente que le de confianza y seguridad, para luego estimularlo hacia el movimiento. La posibilidad de danzar espontáneamente es la que ayuda al adulto mayor a conectarse con sensaciones, emociones y recuerdos grabados en la memoria biopsicosocial.

Podríamos afirmar, casi como sabiduría popular, que la mente tiene la capacidad de controlar pensamientos y emociones. El Dr. Bruce Lipton  expresa que cuando cambiamos de pensamiento, se modifica la dirección en la que se va. “Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo. Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química.”[2]

Cuando las personas disfrutan, el cerebro segrega hormonas que les producen bienestar. Escuchar música, bailar o reír produce sensaciones que regeneran la química del cuerpo colaborando muchas veces en procesos de curación.

En las sesiones de DMT, buscamos integrar los procesos cognitivos a partir de juegos sencillos que involucren el movimiento. El cuerpo tiene memoria y, movilizando la estructura muscular mediante diferentes acciones de movimiento como amasar, salpicar, acariciar, etc., se conectan los pensamientos trayendo a la mente recuerdos y vivencias, o permitiendo la aparición de palabras vinculadas a esos momentos. Por ello, en la integración del cuerpo, la palabra y la relación con el entorno (tanto el espacio como los otros) el YO se vive en toda su potencia. Por otro lado, la vivencia de integración que produce el movimiento del cuerpo estimula la regeneración a nivel neuronal, retrasando los procesos de deterioro cognitivo.

“El dispositivo grupal favorece la transformación de la relación del sujeto con su historia. Es una envoltura porosa que separa y articula el espacio grupal y los espacios subjetivos singulares. Opera a modo de un ‘holding’.”[3]

El espacio grupal actúa como un abrazo colectivo que acoge la experiencia compartida. Las sensaciones placenteras que produce la vivencia del cuerpo a través de la danza, contagian al grupo como una sinapsis que estimula el ánimo general transformando los encuentros en pequeñas fiestas.

Cuando el trabajo es realizado en conjunto con personas significativas del entorno del paciente, se potencia la vivencia. Resulta un estímulo inigualable estar en compañía de aquellos afectos importantes, compartir parte de las actividades cotidianas del paciente, que se siente comprendido y acompañado por su entorno cercano.

Vivir la danza de la vida nos da alegría, compartirla nos llena de plenitud.



[1] Capacidad de las neuronas para regenerarse anatómica y funcionalmente después de haber sufrido las consecuencias de algún trastorno patológico, un traumatismo, un accidente cerebro-vascular o una alteración del desarrollo del sistema nervioso

[2] Bruce Lipton es doctor en Biología Celular y fue pionero en la investigación con células madre. Sus estudios sobre la membrana celular y las modificaciones de las células según el entorno sentaron las bases de la nueva epigenética. Es autor de libros como La biología de la creencia y La biología de la transformación. (https://kenkoreikiterapias.com/2014/02/08/pensamiento-cura-mas-que-medicina/)

[3] Rattagan, Mercedes. “Entre-tenernos. una experiencia en el conurbano bonaerense”. En Trabajando en y con grupos –Vínculos y herramientas Lucila Edelman y Diana Kordon Comp. (2011)

IMG-20160307-WA0000 IMG-20160307-WA0001 IMG-20160307-WA0012 IMG-20160307-WA0024

Mundo Itinerante

junio 16th, 2016

El Centro de día presenta una nueva propuesta para trabajar con las personas que asisten a sus talleres llamada,  Mundo Itinerante. La misma consiste en que la última semana de cada mes, desde marzo de este año, planificamos las actividades en relación a un país del mundo. Toda la semana recorremos ese país, conocemos su historia, las tradiciones, lugares turísticos, música típica de la región, el arte, los personajes emblemáticos y degustamos algo de su gastronomía. ¿Por qué no, alguno de nuestros miembros puede regocijarnos con alguna anécdota que le haya sucedido en ese lugar durante un viaje?

Así hemos visitado ya  Cuba, España e Israel y nos vamos preparando para aterrizar este mes en la bella Italia…

 

Nos esperan horizontes fascinantes por recorrer, como Colombia, India. México, Brasil, Francia y nuestra propia Argentina!!

 

20160530_105319 20160530_10535920160531_110815IMG-20160531-WA0009

 

20160328_104613 20160401_120821 - copiaIMG-20160603-WA0007 IMG-20160603-WA0004 - copia IMG-20160427-WA0007

¡LOS ESPERAMOS!

mayo 17th, 2016

Los esperamos el Martes 24/05/2016  18.30hs en Melián 3250

Martes 24/05/2016 18.30hs

Tengo problemas en la memoria…

mayo 17th, 2016

A medida que envejecemos, es normal que haya ciertos olvidos “benignos”. Por ejemplo, no recuerdo dónde dejé las llaves o el nombre del actor que trabaja en la película que vi ayer.

Nuestro cuerpo, a partir de los 20 años, comienza gradualmente a perder cada vez más células cerebrales. A su vez, comienza a generar menores sustancias químicas que necesitan las células cerebrales para funcionar. Estos cambios producen que nuestro pensamiento se enlentezca, que necesitemos más concentración para almacenar nueva información y también más ayudas para poder evocar un recuerdo.

Asimismo, vivir situaciones estresantes, tener problemas emocionales, ingerir algunos fármacos o alcohol en exceso, tener deficiencia de vitamina B12 o no estar bien descansados repercute negativamente en nuestro desempeño cognitivo.

¿Cuándo debo comenzar a preocuparme? Cuando estos olvidos se vuelven frecuentes, repetidos y comienzan a afectar nuestra vida diaria.

Algunos ejemplos:

  • Repetir la misma pregunta, frase o historia en la misma conversación.
  • No poder estar al tanto de los eventos de mi  día.
  • No saber cómo realizar una tarea cotidiana.
  • Confundirme el día en que estoy.
  • Tener dificultad para manejar dinero o tomar decisiones.
  • Perderme en lugares conocidos.
  • Colocar objetos en lugares inusuales.
  • Que amigos o familiares se empiecen a preocupar por mis problemas de memoria.

¿Qué debo hacer?

Si le preocupa que usted o alguien que conoce tiene un problema serio de la memoria, hable con su doctor. Es posible que el doctor pueda diagnosticar el problema o enviarlo a un especialista en neurología o psiquiatría geriátrica. El mismo, le pedirá una serie de estudios: laboratorio, evaluación neurocognitiva, estudios de imágenes. Y le realizará una entrevista con su familiar.

 

Como prevenir:

  • Mantenerse mentalmente activo*
  • Tomar antioxidantes
  • Tener una dieta baja en grasa
  • Prevenir la hipertensión y reducir factores de riesgo cardiovasculares

¡LA DIETA MEDITERRÁNEA!

  • Grasas monosaturada “buenas”: nueces, cacahuetes, almendras, pistachos, aguacates, canela, aceitunas
  • Poliinsaturados: omega 3 eicosapentaenoico y decosahexanoico en atún, salmón, sardinas, vegetales de hoja verde oscura.
  • Buenos nutrientes: vitamina E, en germen de trigo, cereales con cáscara, hojas verdes, nueces; vit B12 en productos animales; fólico: judías, vegetales verdes, naranjas.

Mantenerse mentalmente Activo

  • Desarrolle intereses o pasatiempos y manténgase involucrado en actividades que puedan ayudar tanto a la mente como al cuerpo.
  • Participe en actividades físicas y haga ejercicios. Varios estudios han asociado el ejercicio (por ejemplo, caminar) con un mejor funcionamiento del cerebro, a pesar de que se necesitan más investigaciones científicas para decir con seguridad si el ejercicio puede ayudar a mantener la función del cerebro o prevenir o retrasar los síntomas de algunas enfermedades como Alzheimer.
  • Limite el uso de alcohol. A pesar de que algunos estudios sugieren que el uso moderado de alcohol tiene beneficios para la salud, tomar mucho alcohol o tomar cantidades excesivas de alcohol en periodos muy cortos de tiempo pueden causar pérdida de la memoria y daño permanente al cerebro con el paso del tiempo.
  • Permanezca curioso y participe en la vida: comprométase usted mismo a un aprendizaje continuo
  • Lea, escriba, haga crucigramas y otros ejercicios de ingenio
  • Asista a charlas, vaya al teatro/cine o a pasear por cualquier lado.
  • Inscríbase en cursos en un centro de educación para adultos, centro universitario o su centro comunitario local
  • Participe en juegos (dominó, ajedrez, cartas, etc.)
  • Realice tareas en su hogar, cuide su jardín
  • Realice ejercicios de memoria

¡¡¡¡Cualquier actividad que disfrute y represente un desafío, algo nuevo para aprender, es estimulante para el cerebro!!!!

Lic Perez Ruffa, Ma. Cecilia – Terapista Ocupacional

IMPACTO DE LA DEMENCIA EN LA FAMILIA

marzo 11th, 2016

La demencia  no solamente impacta en el enfermo,  sino también en la propia familia. La vida de todos, incluso de los que no van a colaborar, se ve afectada. En el caso de los que aportan su ayuda, porque tienen menos tiempo, y en el caso de los que permanezcan al margen, porque sienten inquietud, miedo, rechazo y culpa.

Son tres los tipos de alteraciones que una enfermedad crónica produce en la familia: estructurales (roles y funciones familiares; distribución de la carga; aislamiento social),  del ciclo vital  y de la respuesta emocional. (Navarro,1995).

  1. En cuanto a las alteraciones estructurales hay que tener en cuenta el entramado relacional que existe antes de que se declare la enfermedad. Cómo era la interacción entre los miembros de la familia, cómo se organizaban, su forma de comunicación, si existían conflictos previos, son aspectos importantes a considerar . Estos patrones constituyen el contexto relacional en el que se inscribe la enfermedad. Esta última, a su vez, puede provocar importantes cambios relacionales positivos o negativos, como la  resignificación de vínculos que se consideraban distantes o empobrecidos, como también, generar fuertes alianzas emocionales que excluyen a ciertos miembros de la familia. El cambio de papeles en la familia comienza cuando el enfermo no puede seguir dirigiendo el hogar, trabajando, llevando responsabilidades anteriores, así que poco a poco los familiares irán tomando nuevas funciones como: administrar la economía del hogar, ayudar en la limpieza, atender al enfermo, aportar un dinero,etc. Tendrán que planificarse y organizarse desde el primer momento evolucionando en sus funciones y asistencia al enfermo, a la par que avanza la dolencia.
  2.  En relación a las alteraciones del ciclo vital familiar, podemos detectar que la estructura familiar no es algo estático, sino que está en constante evolución. Esta evolución se produce a lo largo de lo que se ha dado en llamar el ciclo vital familiar, de suerte que el paso de una a otra etapa de este ciclo evolutivo supone, ante todo, reajustes estructurales y en los procesos interpersonales de la familia. Así la fase del ciclo vital en la que se encuentre la familia va a modular probablemente la forma en que ésta responda ante la enfermedad, así como cuál va a ser el efecto de ésta sobre aquélla. El impacto de la enfermedad depende de si se produce en un momento centrípeto o centrífugo del desarrollo familiar. En los momentos centrífugos (p.ej. la emancipación de los jóvenes adultos), la enfermedad puede dificultar o incluso impedir el movimiento de apertura de la familia: el hijo que iba a abandonar el hogar paterno postpone su decisión para acompañar al enfermo; o el diagnóstico de una enfermedad con un potencial riesgo para la vida hace que la joven afectada no se plantee abandonar el hogar de sus padres. En los momentos centrípetos en los que la familia se cierra más sobre sí misma (p.ej.,la etapa del compromiso, o la de crianza de los hijos) el enfermo competirá involuntariamente con la atención que merecen otros miembros de la familia: los hijos pequeños son descuidados ante la gravedad de la enfermedad de uno de los miembros. Se produce una detención en el ciclo evolutivo familiar, y una verdadera involución en el desarrollo de la familia.
  3. Respecto a la alteración emocional cuando a la familia se le comunica el diagnóstico, sufre una impactante alteración psicoemocional y pasa por un periodo de estrés, ya que debe afrontar la enfermedad de sur ser querido, y anticipar el dolor que se presentará tras la pérdida simbólica. El impacto emocional dependerá de las siguientes variables:

-las características personales individuales (recursos para afrontar las situaciones de estrés y tipo de relación con el ser querido y con los demás miembros familiares).

-la historia previa de pérdidas: una familia que ha sufrido muertes anteriores se encuentra más vulnerable. Ante una nueva pérdida se reactivan sentimientos, temores, reacciones de duelo de la experiencia previa.

-Relaciones familiares: los conflictos previos se exacerban ante la situación de estrés, dificultando las relaciones con el paciente y el equipo de cuidados.

-Identidad y papel que juega en la familia el paciente.

-Recursos socieconómicos : Las familias que cuentan con un adecuado apoyo social y económico, presentan una mayor estabilidad emocional y menor riesgo de desorganización familiar.

La respuesta más común ante el conocimiento del diagnóstico por parte de la familia es de shock, aturdimiento e incredulidad. Para poder manejar estos sentimientos, la estructura familiar entra en un periodo de negación que le permite mantener el control y la integridad emocional. Después la familia entra en un periodo de negociación, lo cual significa una mayor asimilación de la enfermedad. Esto contribuye a establecer la conspiración del silencio. Se establece un acuerdo de no hablar sobre la verdad, aunque tanto la familia como el paciente estén informados sobre la enfermedad. El objetivo de la familia es  proteger al paciente del sufrimiento, relegándolo al aislamiento emocional y dejándolo sólo con sus sentimientos, ansiedades y temores. Con el avance de la enfermedad la familia tiene que ir enfrentándose a las diversas pérdidas.

ALGUNOS CONSEJOS PARA DISMINUIR EL IMPACTO

  • Es importante hablar con hijos, nietos y demás familiares para que comprendan lo que le sucede al paciente.
  • Asesorarse con  médico o equipo de profesionales que atienden a la persona enferma, en estrategias para el manejo cotidiano,optimización de la comunicación,etc.
  • La terapia individual y familiar se perfilan como una aportación fundamental que tratará de promover la adaptación a una nueva realidad y la búsqueda de un nuevo equilibrio. Es esencial trabajar individualmente, el impacto emocional, las capacidades que tiene la persona para atravesar un duelo, etc.  Con la familia, entre otras cosas: las relaciones entre los miembros para favorecer negociaciones futuras, promover el diálogo, explorar los significados que se atribuyen a la enfermedad, promocionar el equilibrio entre las demandas de la demencia y la necesidad personal de cada uno, estar atentos a los nuevos roles que se asumen, las nuevas narrativas generadas en torno a la demencia.

 

 Lic. Perez Ruffa Ma. Cecilia, TO

Lic. Sarmiento Laura, Psicóloga

Tratamiento psicológico en la demencia

enero 28th, 2016

La demencia presenta síntomas psicológicos y conductuales que generan sufrimiento en el paciente y en el cuidador, agravan el deterioro cognitivo y funcional,  y en muchos casos precipitan la institucionalización.

Dentro del tratamiento de la demencia, el rol del psicólogo puede presentar diferentes aristas que incluyen: el mantenimiento de las actividades diarias, preservar las funciones mentales, el manejo de los síntomas psicológicos y conductuales, la construcción de redes sociales y el asesoramiento y apoyo a familiares y cuidadores de personas que padecen dicha enfermedad. Al mismo tiempo, puede llevarse a cabo en determinados pacientes, un proceso de psicoterapia individual que presenta como objetivo un modo de comunicación con el paciente apoyado en el intercambio afectivo a través de premisas básicas: reforzar la autoestima, generar conciencia de utilidad, construir lazos sociales y enfrentar pérdidas afectivas y personales.

Mantenimiento de actividades diarias y preservación de funciones mentales:

Las actividades de la vida diaria hacen referencia al cuidado personal y a la movilidad funcional.

El psicólogo junto con el terapeuta ocupacional debe poder brindar herramientas para que la persona se desenvuelva dentro de sus posibilidades, del modo más autónomo posible, detectando déficits físicos, sensoriales, cognitivos, conductuales o sociales

La preservación de las funciones mentales hace referencia a la posibilidad de ejercitar la memoria, la atención, el razonamiento y el juicio llevando a cabo tareas cognitivas desafiantes acorde a sus capacidades.

Manejo de los síntomas psicológicos y conductuales

Los síntomas psicológicos y conductuales en la demencia son: la alteración en el pensamiento, ilusiones y alucinaciones, agresividad, depresión, ansiedad, euforia, apatía, desinhibición, irritabilidad, hiperactividad motora, vocalizaciones repetidas, alteración del sueño, aumento o disminución del apetito, entre otros.

El psicólogo debe poder llevar a cabo el manejo de los síntomas, comprendiendo el proceso biológico que produce la demencia, la búsqueda, la detección y la modificación de factores desencadenantes, ofreciendo actitud que permita recobrar la confianza y la sensación de control.

Construcción de redes sociales:

El ámbito psicológico destaca la importancia de la red social, las amistades y  los grupos de pertenencia sosteniendo la premisa que las agrupaciones sociales en adultos mayores mejoran ampliamente la calidad de vida impactando también positivamente en la capacidad funcional del sujeto y en su percepción del bienestar y la felicidad.

Apoyo a familiares y cuidadores

La demencia irrumpe en la vida familiar como un suceso muchas veces traumático y estresante  que obliga a realizar reajustes y redistribuciones en el seno familiar.

Cuando las familias y los cuidadores están preparados, las intervenciones que reciben los pacientes son exitosas. Para esto el psicólogo debe poder brindarle información precisa acerca de   cuales son los síntomas característicos de la demencia y el mejor modo de abordaje de los mismos, teniendo en cuenta la importancia de identificar factores desencadenantes y poder entonces, modificarlos.

Lic. Ma. Laura Sarmiento

Psicóloga del equipo de CdD

¿Cómo puedo compartir tiempo con una persona con Alzheimer?

diciembre 22nd, 2015

respuestas

Uno de los síntomas característicos que encontramos  en la enfermedad de Alzheimer, y que siempre es el primero en llamarnos la atención es la  pérdida de la memoria a corto plazo. Asimismo, podemos encontrar también alguna de las siguientes alteraciones cognitivas:

Afasia= dificultad en la expresión o comprensión del lenguaje.

Apraxia= dificultad para ejecutar movimientos con y sin objetos.

Agnosia= dificultad para reconocer rostros, objetos, ruidos, sabores, olores, etc.

Alteración de funciones ejecutivas= dificultades en el planeamiento y control de tareas.

A su vez, pueden aparecer cambios en su comportamiento,  en su humor y personalidad: Irritabilidad, Impulsividad, Desinhibición, Confusión, Agresividad, Apatía, Abulia, Wandering excesivo.

Estas alteraciones suelen ser lo suficientemente intensas, para que afecten su vida cotidiana. De esta forma, el sujeto comienza a encontrar barreras que le impiden realizar todo tipo de actividades, dentro y fuera de su hogar. Aquellas que requieran de cierto grado de interacción social son las más fáciles en comprometerse, y las primeras que la familia refiere, que el paciente ya no realiza de forma independiente. La falta de motivación y de iniciación en la realización de actividades, produce que el paciente se aísle en su hogar y pierda estimulación.

Por tales razones, el  apoyo social es fundamental para el bienestar de la persona con Alzheimer u otro tipo de demencia, considerando además que tiene un papel en el afrontamiento de situaciones estresantes, además de ser clave en el mantenimiento y recuperación de la salud, pues favorece el progreso en el estado psicofísico.

Desde esta perspectiva es importante fomentar la preservación, creación y desarrollo de redes sociales del enfermo de Alzheimer.

Sin embargo, existe un grado de aprensión cuando vamos a visitar a alguien con estas características. Muchas personas, dejan de ver a amigos o familiares, ya que les incomodidad no saber qué hacer o decir, o porque sienten que la persona frente a ellos no es la misma que solían conocer. La situación se vuelve muy  agobiante y no se puede controlar.

Los visitantes, se encuentran con que ya no hay intereses en común, o que no pueden sostener una conversación lógica con su amigo/familiar y creen que es inútil o incluso que pierden tiempo, pasándolo con ellos.

Entonces…¿Qué puedo hacer?

A continuación, les brindamos diferentes tips para tener en cuenta:

VISITALO EN SU CASA

Las visitas de familiares y amigos son importantes como antes mencionamos. Ellos no siempre recordarán quiénes son los visitantes, pero no te preocupes porque en ese caso lo que tiene valor es la conexión humana, el afecto que va a sentir la persona y que le resultará familiar. Por eso planteamos desde aquí algunas ideas para el amigo o familiar que tiene la intención de visitar a una persona con la enfermedad.

Planea la visita en la franja horaria del día en el que la persona con Alzheimer está en su mejor momento.

Recuérdale con naturalidad quién eres en el caso de que el enfermo no te reconozca, pero no te ofusques si al final no lo hace porque se puede poner nervioso. Si piensa que sos otra persona, intenta darle pruebas de quien sos en verdad, si al final no logra reconocerte, síguele la corriente.

Recuerda que no debes tomar como algo personal si no te reconoce, es cruel, o te responde con enojo o agresividad. Ten en cuenta que él o ella está reaccionando a la confusión.

Considera la posibilidad de realizar con él o ella alguna actividad sencilla, como contar historias familiares, vivencias de juventud o ver álbumes de fotos.

Si tenían el hábito de realizar juntos una actividad (jugar a las cartas, mirar deportes, tomar mate) y el enfermo  aun tiene las capacidades para realizarla, anímate a hacerla!! Puedes hasta incluso adaptarla a sus capacidades.

Si lo observas ansioso o agitado, evalúa que está sucediendo en el ambiente (ej. si hay mucho ruido), chequea la temperatura (que no tenga frío o calor); o tal vez algo este sucediéndole a él: pregúntale si quiere ir al baño, si esta incómodo con alguna ropa que tiene puesta, si le duele la cabeza, etc.

ORGANIZÁ UNA SALIDA

Pasar un tiempo, fuera de la casa, con la persona con ALZ, fomenta a conservar las habilidades sociales. Pero siempre debes planear con anticipación la salida y tener en cuenta lo siguiente:

Planea una salida sencilla, a un solo lugar. Si es posible a uno que sea ya conocido por tu familiar/amigo. Si comienza a agotarse o confundirse, trata de situarlo donde está, si no, intenta distraerlo y llevar su atención hacia otra cosa.

Programa una salida corta.

No lo lleves a lugares donde haya que viajar mucho.

Programa que haya baños cerca en el lugar que visite.

Evita lugares concurridos, es mejor un lugar con poca gente y no muy amplio.

Siempre mantente flexible. Considera que muchas veces, la persona puede cansarse rápidamente y querer volverá su hogar, y no quiera permanecer en el lugar por mucho tiempo.

Intenta que siempre haya una actividad de por medio que pueda captar su atención por un rato, tomar un café, ver un partido de fútbol, caminar por una plaza.

Mantene, en lo posible, actividades que solía hacer rutinariamente.

Avisa al personal del lugar donde van las condiciones de tu familiar.


¡Animate! Esperamos que esto te ayude…

Lic. Perez Ruffa Ma. Cecilia, Terapista Ocupacional

Lic. Navarretta Luciana, Terapista Ocupacional

 

Alternativas de tratamiento para la Persona con demencia

noviembre 23rd, 2015

“Cada persona es única, razón por la cual, existen tantos abordajes como sujetos con demencia. Los invitamos  a conocer las diversas alternativas de tratamiento que promueven una mejor calidad de vida en la persona que la padece y su familia”

La misma se realizará el miércoles 9/12, a las 18.30hs en Av. Melián 3250 (C.A.B.A.). ¡Los esperamos!

Diferentes tto en demencia

« Entradas Siguientes